La gente que anda por ahí

 
 

 

En una entrevista concedida a una revista digital con motivo de la publicación de su primera novela, ‘Siete maneras de matar un gato’ (Los Libros del Lince, 2009), Matías Néspolo comentaba que lo que realmente le interesaba como narrador era  hablar de ‘la gente que anda por ahí’, es decir, de los ciudadanos normales y corrientes a quienes, por cualquier circunstancia, les ocurre algo digno de ser contado. Pero, cuidado, porque aquella declaración tenía su trampa el adverbio ‘ahí’, ya que este escritor y periodista argentino afincado en Barcelona desde 2001 se refería a la gente que anda por Buenos Aires, y no por aquí. Efectivamente, Néspolo es el más porteño de los escritores venidos del Río de la Plata y sus personajes se expresan con un lenguaje tan bonaerense, en el sentido callejero de la palabra, que el lector se siente inmediatamente transportado a la ciudad de Borges. Con la publicación de su nueva novela, ‘Con el sol en la boca’, se ratifica la enorme capacidad del autor para reproducir los dejes, giros y modismos de aquella urbe, haciéndolo con tanta precisión que, de alguna manera, nos remite a la capacidad de Rafael Sánchez Ferlosio para reflejar el habla de los madrileños en ‘El Jarama’ o, si se prefiere, la de Richard Ford para hacer lo propio con la voz de un adolescente norteamericano en ‘Canadá’.

 La hiperargentinidad de Matías Néspolo ya aparecía en ‘Siete maneras de matar un gato’, novela neopicaresca sobre dos jóvenes buscavidas radicados en el conurbano bonaerense, y ahora vuelve a hacer acto de presencia en ‘Con el sol en la boca’, un relato polifónico que nos presenta a unos universitarios que, simplemente, se han cansado de la ciudad. Quieren largarse de ‘ahí’ lo antes posible, ya sea para montar un chiringuito en Salvador de Bahía, ya para viajar por el continente americano, pero no podrán hacerlo hasta conseguir dinero. Y es por eso que uno de ellos, el Tano, decide robar a su padre un cuadro de Antonio Berni que esconde en su casa y que, de hecho, vertebrará la segunda parte de la novela. La investigación sobre los anteriores propietarios de esa pintura servirá a los distintos narradores para reconstruir, casi de sopetón, la historia reciente de aquella Argentina sometida al yugo de la dictadura: la Junta Militar, las guerrillas armadas, la oposición de los intelectuales de izquierdas, la desaparición de los disidentes, la especulación urbanística con las casas de los asesinados… Toda esta información caerá sobre el protagonista como una losa y, si antes conocía el pasado de su país –y de sus propios padres- de un modo abstracto, ahora descubrirá los rescoldos de aquella época que todavía queman la ciudad.

Con este argumento reconstruye Matías Néspolo la parte más oscura de una Argentina todavía presente, logrando que el lector sienta el mismo horror que experimenta el protagonista a medida que descubre el pasado de su propia familia. Pero ‘Con el sol en la boca’ no sólo rescata la memoria de un país, sino que también habla de algo que parece interesar mucho más al autor: la lealtad. En ‘Siete maneras..’, los dos protagonistas se enfrentaban al eterno problema del fin de la amistad, y ahora Néspolo reincide sobre el asunto ampliándolo mucho más, dado que habla sobre la traición entre iguales, es decir, sobre las puñaladas que se asestan los compañeros cuando el gobierno les incita a temer constantemente por sus vidas. No en vano uno de los personajes dirá que ‘entre pares la lealtad es sagrada y cuando se vulnera ya no hay vuelta atrás’. En definitiva, una novela sin flecos de un autor que, lento pero seguro, está construyendo una obra con carga de profundidad.

(Artículo publicado en el suplemento 'Cultura/s', de 'La Vanguardia', el 18 de abril de 2015).

El mejor libro para este Sant Jordi

Un año más, el Día Internacional del Libro inundará las calles de las principales ciudades catalanas con parejas que alimentarán sus corazones regalándose rosas y con lectores que engrandecerán sus espíritus comprando libros. Es una jornada fundamental para la industria editorial. Se venden casi tantos ejemplares en un solo día que en todo el resto del año, y por eso, desde la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña/Associació Col.legial d’Escriptors de Catalunya –que el 23 de abril tendrá su propio stand en la Plaza Villa de Madrid, 6 (esquina Calle Canuda), en el que se firmarán sus libros hasta una cuarentena de autores repartidos a lo largo del día-, queremos recomendaros algunos títulos. Pero, ¡atención!, aquí vamos a hablar de literatura, de literatura de calidad, y no dedicaremos ni un solo renglón a los llamados ‘autores oportunistas’, esto es, a quienes aprovechan estas fechas para hacer su agosto publicando un libro carente de interés. Aquí respetamos la literatura y sólo prestamos atención a los títulos de primera categoría.

-Panorama internacional

De todas las novelas venidas desde otros territorios, quizá valdría la pena destacar, por su calidad y por su profundidad, la del estadounidense Denis Johnson, ‘Sueño de Trenes’ (Literatura Random House), una hermosísima mirada a la gestación del gran imperio americano a través de la vida de un jornalero en los albores del siglo XX, y la del israelí David Grossman, ‘Gran Cabaret’ (Lumen/Edicions 62), una historia que salta del humor a la seriedad al narrarnos la historia de un cómico que se ve obligado a recordar su propio pasado. También merecen  nuestra atención la novela ‘Número Cero/Número Zero’ (Lumen/Rosa dels Vents), en la que el semiólogo Umberto Eco reflexiona sobre la decrepitud de la prensa, y ‘El barrio’ (Seix Barral), la última entrega del que quizá sea el mejor escritor, o al menos uno de los mejores, surgido en la Europa de los últimos años: el portugués Gonçalo Tavares.

En el panorama hispanoamericano, convendría dedicar unas líneas a dos libros muy distintos en la temática, pero muy similares en la calidad. Uno es la no-ficción ‘El hambre’ (Anagrama), en la que el argentino afincado en Barcelona Martín Caparrós nos cuenta sus investigaciones sobre el drama más importante de cuantos está atravesando la Humanidad: la desigualdad en el acceso a los alimentos. En la otra mano, destacar la novela ‘Racimo’ (Literatura Random House), en la que el chileno Diego Zúñiga recupera un antiguo caso de secuestros y asesinatos de menores en su país natal.

 

-Panorama español

La escritora navarra Dolores Redondo cerró hace poco su exitosa ‘Trilogía del Baztán’ con la novela  ‘Ofrenda a la tormenta/Ofrena a la tempesta’ (Destino/Columna), ocasión fenomenal para quienes, no habiéndolo hecho todavía, quieran adentrarse en una de las sagas negrocriminales más importantes de los últimos años. También continúa con su serie la escritora madrileña Almudena Grandes, que a finales del año pasado entregó la tercera parte de sus ‘Episodios de una guerra interminable’, en los que hace un repaso a los años del franquismo desde la perspectiva de la resistencia político-militar. En esta ocasión, la novela se titula ‘Las tres bodas de Manolita’ (Tusquets) y, como ocurre siempre con Grandes, el disfrute está asegurado.

Ahora bien, si somos de esos lectores que buscamos una narrativa de corte poético, tendremos que acercarnos a ‘Distintas formas de mirar el agua’ (Alfaguara), un hermosísimo relato de Julio Llamazares en el que nos habla, casi de un modo autobiográfico, de los desarraigados que regresan a sus antiguos hogares. Asimismo, convendría echar un vistazo a ‘Lo que a nadie le importa’ (Literatura Random House), del joven escritor madrileño Sergio del Molino, novela en la que se habla del vacío que sigue causando en las familias el ‘pacto de silencio’ realizado en este país tras el franquismo.

 

-Panorama catalán:

Lógicamente, tenemos que empezar esta sección rindiendo un homenaje a la escritora y periodista Margarita Rivière, cuya muerte nos golpeó a todos hace escaso tiempo. Su testamento literario es ‘Clave K’ (Icaria), una novela escrita hace quince años en la que denunciaba los escarceos económicos de la clase dirigente catalana. En aquel momento, las editoriales no se atrevieron a publicarla, pero ahora, cuando el latrocinio de nuestros políticos es ya una evidencia, la novela adquiere más relevancia que nunca. Otros libros cercanos a la realidad que pueden ayudarnos a comprender nuestra sociedad, y que han sido escritos por autores catalanes –o, cuando menos, residentes en Cataluña-, son ‘El impostor’ (Literatura Random House), en la que Javier Cercas cuenta su investigación sobre el falsario Enric Marco, el hombre que aseguró haber estado en Mauthausen cuando, en verdad, sólo estuvo en Alemania para trabajar en la industria bélica de aquel país; ‘También esto pasará/També això pasarà’ (Anagrama/Amsterdam) de la escritora Milena Busquets, novela que no puede ser leída sin pensar constantemente en el fallecimiento de su propia madre, la editora Esther Tusquets; y ‘Malas palabras’ (Lumen), de Cristina Morales, unas falsas memorias escritas por Santa Teresa de Jesús, religiosa de quien celebramos este año los quinientos años de su nacimiento.

En un ámbito de ficción más pura, cabría destacar la novela del argentino residente en Barcelona Matías Néspolo, ‘Con el Sol en la boca’ (Libros del Lince), en la que se nos cuenta una historia sobre un grupo de chicos que descubren el pasado dictatorial de su país al adentrarse en la historia de sus propias familias. Por otra parte, tras varios años de silencio, la cuentista Cristina Fernández Cubas publica la compilación de relatos ‘La habitación de Nona’ (Tusquets), en el que una vez más nos demuestra que sigue siendo, probablemente, la mejor representante viva del género breve. También son destacables ‘Alguien como tú/Algú como tú’ (Planeta), novela con la que Xavier Bosch se alzó con el Premio Ramon Llull y en el que se narra la historia de amor entre un galerista parisino y una joven barcelonesa; y ‘La voz de la sirena/La veu de la sirena’ (Lumen/Edicions 62), en la que nuestra gran escritora Carme Riera inventa una nueva versión del mítico cuento de Andersen.

Por último, y cómo no, un poco de poesía: Joan Margarit publica ‘Des d’on tornar a estimar’ (Proa), un ejercicio de inteligencia emocional que contiene una belleza deslumbrante, y Pere Gimferrer hace lo propio con ‘El castillo de la pureza/El castell de la puresa’ (Tusquets/Proa), su vuelta a los versos tras trece años sin publicar un libro de poesía en catalán.

(Artículo publicado en la página de la ACEC el 20 de abril de 2015)